¡Hola a todos ! Ya viernes, llevamos una semana de verano, los peques ya terminaron el colegio, ¿cómo lo lleváis ? Contadme. Si me seguís por Instagram sabéis que esta semana post San Juan fue un poco larga. Ayer jueves por fin fue un día digamos “normal”. No recuerdo cuando es la siguiente celebración nocturna, pero por favor, recordadme que no acueste tarde a Oliver que no quiero que este descontrol se repita. Así que he estado reflexionando y hoy os traigo un breve post. ¿tenemos derecho a quejarnos ?

A ver, yo no soy la persona más optimista del mundo por naturaleza. Partimos de esta base. Pero con los años he aprendido que, como dice una frase célebre: “la vida es un 10% lo que te pasa y un 90% como te lo tomas” y que somos responsables de nuestra felicidad. Pero, ¿tenemos derecho a quejarnos ?

Creo que la queja y las lágrimas están todavía muy mal vistas en la sociedad, pero yo las considero necesarias. Necesitamos expresarnos, creo que  todo lo que dejamos dentro sin decir al final nos va comiendo por dentro. ¿qué opináis ?

A ver, nadie quiere estar con alguien que va por la vida como alma en pena, quejándose 24 horas al día 365 días al año. Pero creéis que desahogarse con amigos, pareja, tribu, etc, ¿nos ayuda a vivir mejor ?https://www.lavidaconeli.com/infertilidad/que-he-aprendido-y-que-me-ha-aportado-la-infertilidad/ Considero fundamental la educación emocional desde pequeños, aprender a vivir en el presente, el mindfulness, el yoga, etc. Debería existir una asignatura obligatoria en todos los colegios. Debemos aprender a vivir con nosotros mismos, a conocernos, dar a todo el mundo pero a los más jóvenes en especial más herramientas al alcance de la mano. Practicar y desarrollar la resiliencia.  Ser felices es más una cuestión de actitud, además creo que la felicidad está en las pequeñas cosas del día a día y no en lograr X o Y.

Pero os voy a exponer unos casos para invitaros a debatir y reflexionar de manera sincera (que no sincericidio, por favor ) si tenemos derecho a quejarnos:

– Jóvenes desempleados sin experiencia que le ofrecen un mísero salario por 8 h o más, que muchos aceptan por necesidad ( o no aceptan), ¿tienen derecho a quejarse?

– madres o padres que trabajan 24 h en casa al cuidado familiar por decisión propia o por falta de trabajo, con bebés o niños, y se quejan de cansancio, de falta de colaboración, etc ( por poner ejemplos), ¿tienen derecho a quejarse ?

– madres o padres que trabajan fuera (y dentro) de casa y se quejan de no tener tiempo para la familia, para conciliar, etc. ¿tienen derecho a quejarse?

– Abuelos que cuidan a sus nietos cuando están enfermos o en vacaciones, ¿tienen derecho a quejarse?

– Personas que trabajan 50 o 60 h a la semana, aunque les paguen las horas extras, ¿tienen derecho a quejarse? (no sé cuánto es lo máximo por ley, es por poner un ejemplo )

No nos vamos a poner en extremos de actividades forzadas ni nada por el estilo, sino pensad, cualquier actividad realizada por voluntad propia, del día a día, que guste poco o nada, ¿tenemos derecho a quejarnos cuando algo no nos gusta o nos molesta?

Para finalizar os dejo un poema de Pablo Neruda, yo no lo conocía, pero me parece precioso. Un abrazo

Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida. Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte, enfréntala con valor y acéptala. De una manera u otra es el resultado de tus actos y prueba que tú siempre has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de quien no acepta situaciones, de quien vivirá a pesar de todo, piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin eliminarlos morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande que el más grande de los obstáculos, mírate en el espejo de ti mismo y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias porque tú mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas y respira la luz del amanecer. Tú eres parte de la fuerza de tu vida, ahora despiértate, lucha, camina, decídete y triunfarás en la vida; nunca pienses en la suerte, porque la suerte es: el pretexto de los fracasados.

Pablo Neruda


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