Hola a todos, ¿cómo estáis? Hace mucho que no pasó por aquí. Sin embargo, hace unos días que me apetecía hacerlo, y aquí estoy.
No vengo a aportar nada nuevo a toda la gran información y actividades que ahora mismo ya hay por redes sociales e internet. Yo también busco en ellas en ocasiones y agradezco muchísimo a todos los que aportan su grano de arena para ayudar a llevar lo mejor posible esta situación que nos ha tocado vivir.


Me pasó por aquí para agradecer el esfuerzo de todas las personas. Desde las que por su trabajo no pueden quedarse en casa: sanitarios, servicios de emergencia, policías, farmacéuticos, servicios de limpieza, supermercados, transporte, repartos, etc., a todos , GRACIAS por su esfuerzo y dedicación en estos momentos.
También a todas las personas, de todo el planeta, que se quedan en casa para que podamos, entre todos, salir adelante de la mejor manera posible. GRACIAS


Porque esta pandemia no es fácil para nadie. Directa o indirectamente se está llevando a muchas personas y de las cuales no pueden despedirse como quisieran.
Sobre todo nos ha obligado a parar. Nos vemos encerrados entre cuatro paredes. Ahora sí o sí deberíamos parar a vernos. A estar con nosotros mismos primero, antes de ver con quién convivimos (en casa y en sociedad, qué también).
Y madre mía si lo hacemos, lo que podemos llegar a encontrar. Pero de verdad creo, que es una gran oportunidad.


Pongamos en orden nuestras prioridades, veamos lo que es esencial para cada uno, con lo que sí o sí no podemos ni queremos vivir.
Bueno, ni qué decir que esto nos está mostrando muchas cosas, por ejemplo:
– podemos vivir con menos de lo que creemos y tenemos.
– si queremos podemos bajar el nivel de contaminación rápidamente (y se están mostrando todos los beneficios también)
– que el teletrabajo sí es posible en muchos empleos, en los cuales muchos jefes decían que no.
– cada acción individual influye a nivel global, SOMOS UN TODO.

Y mucho más, por supuesto.

A nivel personal prefiero no estar viendo las noticias catastróficas. Que sí, que están ahí, pero no toda la realidad.
Creo que debemos fijarnos también en las cosas buenas, como la gran solidaridad mundial. Que debemos protegernos intentando “vibrar alto” y no dejarnos llevar por el pánico (con muy baja vibración). Lo sé, a veces, es totalmente imposible.
A mi también me pasa, es una montaña rusa, unos días genial y otros, una nube negra me acecha recordándome la gran crisis económica que está ya aquí, el trabajo que se acumula a la vuelta de todo esto, la conciliación familiar si los coles no volviesen hasta septiembre, el miedo al contagio, propio y de nuestros seres queridos.
Y muchas cosas más. Decir montaña rusa creo que es decir poco, creo que ya descarriló también….

Para terminar quiero decir que:
*** No quiero que todo vuelva a ser como antes, no.
QUIERO QUE SEA MEJOR. Que no nos olvidemos de los aplausos, las canciones en los balcones con los vecinos y espero que esto nos sirva para evolucionar y tener más consciencia y conciencia.

Desde este pequeño rincón, te mando luz, mucha luz, amor y un gran abrazo virtual.
Estoy aquí si a alguien puedo ayudar.


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