Hola , ¿cómo estáis? Así como quien no quiere la cosa ya han pasado 6 meses de 2020. Medio año que, se manera general, me han pasado volando. Va a sonar a dicho repetitivo, pero cada año se me pasa más rápido el tiempo. Pero vaya 6 meses de 2020… a finales del año pasado leí/ vi varias publicaciones de diferentes personas que decían que 2020 (y hasta 2023, creo) iban a ser años de crisis y cambios. Y vaya si lo está siendo.

En enero mi marido tuvo un accidente de coche, donde por suerte, salió bien parado (alguna lesión y un mes de baja, pero vivo). El coche quedó siniestro. En marzo confinamiento por el Covid-19 y muertes y crisis a nivel mundial.

Al leer aquello a finales de 2019 no podía imaginar todo lo que ahora está pasando. Creo que nadie podía. A veces, por mucho que intentes prepararte, anticiparte, no es posible hacerlo al 100%.

Los seres humanos, en mayor o menor medida, en uno o varios aspectos, nos gusta tener el control. Tener opciones “por si esto” o “por si lo otro”. No nos gusta que nos pillen desprevenidos, ni que nos rompan todos los esquemas (al menos a priori).

Al final, cuando suceden cosas inesperadas, para las que no teníamos nada previsto, es cuando tenemos que poner en práctica todos los recursos personales de que disponemos: experiencias previas, cursos y conocimientos anteriores y ponerlos en práctica y/o buscar nuevas “soluciones ” que nos ayuden a transitar esa nueva situación que nos descolocó.

Los 3 últimos meses han sido de autoconocimiento, si se ha estado dispuesto a enfrentarse con uno mismo. Los últimos meses nos han enseñado también que no tenemos control de nada externo, sólo de nosotros mismos. Que debemos soltar esa necesidad de control, porque cuanto más resistimos, más sufrimos. ¿y cómo no resistir ante (la idea de) algo que puede hacernos sufrir?

Pues según mi experiencia personal, confiando. Confiar no es sentarse y esperar que pase lo que sea. Confiar es que: por mi parte, con las herramientas de que dispongo ( buscando nuevas herramientas y oportunidades de crecimiento personal), hago lo que puedo lo mejor que puedo.

Y desde ese lugar, respirar y confiar que todo va a ir como tiene que ir. Desde un lugar de AMOR, no de miedo. Estoy aprendiendo que: CONTROL=MIEDO CONFIAR =AMOR

Cuando por momentos, vienen a mi mente, noticias, fechas, sucesos, lo que sea, catastrofistas (que de eso vamos sobrados), rápidamente cierro los ojos, respiro profundo y me digo: DÍA A DÍA. RESPIRA, SUELTA Y CONFÍA. Y así una y otra y otra vez. Y los días van pasando mejor de lo que nuestra imaginación nos había dicho.

Mi descubrimiento personal en estos momentos y herramienta de autocuidado son: LOS ACEITES ESENCIALES DE GRADO TERAPÉUTICO. ¡ Cuánto estoy aprendiendo ! Ahora otra frase cliché ” pena de no haberlo sabido antes”.

Yo que fui una persona que me estresaba a menudo, que he pasado por circunstancias no agradables,como todo el mundo, además de años de autoconocimiento, hay una maravillosa mezcla de aceites que me ayuda a que el estrés no me domine. Y para esos dolores de cabeza producidos por pequeñas preocupaciones diarias o por la falta de sueño, los medicamentos han sido sustituidos por unas pequeñas gotas de aceite esencial.

Estoy encantada y esto es sólo el principio. ¡ Todo lo que me queda por descubrir!

Y ahora que lo pienso, ¿esto es la vida, no? VIVIR, DESCUBRIR Y COMPARTIR

Y tú, ¿ cómo vete encuentras? Te mando un fuerte abrazo


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